Editoriales

La agencia de decoración OBI fue realzado por una de las más prestigiosas editoriales del mercado chino. El libro « French Style Villa », que reune interiores inspirados del estilo decorativo francés, presenta uno de los últimos proyectos de la agencia. Es para OBI la ocasión de exponer su trabajo y sus fuentes de inspiración.

Nacimiento de un proyecto

Transformar un amplio apartamento de tipo haussmaniano en una residencia de carácter, tal fue la apuesta inicial propuesta al diseñador OB. Aceptó el desafio y separó los espacios en dos : por una parte, habitaciones de recepción con decoración glamurosa, por otra parte, habitaciones con ambiente más intimista.

La entrada, marcial y calurosa, es un guiño de ojo a la famosa galería de pinturas del castillo de la Malmaison. OB eligió reunir el mobiliario y los luminares de estilo Imperio. Un hermoso banco de Amboine y redecillas de palisandro tapizado de terciopelo coral constituye el punto álgido  del conjunto. Esta galería desemboca en un comedor y una biblioteca. Biblioteca que permite el acceso a un despacho y al salón. El comedor, donde domina una araña contemporánea, es una sabia mezcla de antigüedades, incluyendo un hermosísimo barómetro Charles X y muebles de estilo ecléctico. La biblioteca, hecha con paneles de madera con acentos clásicos, ofrece al visitante una linda colección de estampas de vistas de París. El salón, ámplio y luminoso, se articula al rededor de un eje central que nace en una chimenea de mármol, obra del siglo 19, para acabar en un busto del emperador romano Caracalla. Por ambas partes de ese eje, están repartidos muebles hechos a medida y adornados con pasamanerías sofisticadas.

Las habitaciones, tales como el área «habitación Maestra» con el vestidor y el baño contiguo, fueron pensadas como una suite de hotel. A la comodidad y a la impresión de voluptuosidad que se desprende de ella, gracias a los volúmenes, están asociados materiales y tintas en camafeo grisado subrayado por toques dorados y parma. 

Antigüedades de los siglos 18 y 19 franceses están mezcladas con una importante selección de tejidos de editoriales parisienses. Resultado : un proyecto decorativo con un estilo resueltamente atípico donde sofisticación rima con tradición. La armonía colorada de los lugares, sabiamente elaborada por el disenador OB, es uno de los elementos mas marcantes de su firma.

La singularidad de la decoración de interior francesa

El diseñador OB redactó uno de los prefacios del libro « French Style Villa ». Ahí, expone lo que, según él, es la especificidad de las artes decorativas francesas y lo que es constitutivo de una decoración típicamente francesa.

« France is certainly one of the countries in the world with the strongest tradition in the field of decorative arts. Globalisation has undoubtedly reinforced such specificity with a growing interest in French savoir-faire. The French decorative style, with its centuries-long history, seduces those customers who are more interested in a certain spirit rather than a "total look" for their interior. From the height of French decorative arts – the epitome of which is the palace of Versailles – to the emergence of numerous art movements such as Art Déco, the Empire style or eclecticism, the French have often been trendsetters on the international art scene.
 
 
With its rich history and numerous trends, it is thus no easy task to try to define what makes the French decorative style. If, however, one dared to give a definition, one could perhaps talk of a style both irreverent and yet respectful of artisanal traditions. While the English decorative style is often described as eccentric, and the Italian one as traditional, the French style is often associated with harmony. France, indeed, excels in the creation of interiors where classicism and modernity meet without ever clashing with one another. Many agree that the French style is the fruit of the successful blending of elegance and trend with a view to express refinement in every detail.
 
 
Even though the French decorative style is resolutely part of a long historical tradition, it is also the fruit of individual experiences. The French style is indeed known and renowned all over the world thanks to great names in the field of decoration. Several generations of interior designers have contributed to shape its reputation. The rearguard, made up mainly of forty-something "dandies", is now looking to free itself from its dogma. Many blend decorative genres, break away from traditional lines and ensembles and dare to use colour – in order to step away from the abiding good taste that is the hallmark of the French decorative style. It is yet again the opportunity to demonstrate that there is no such thing as a single French school of decoration, but rather a common culture nurtured by a variety and multiplicity of influences. »